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10 febrero, 2019

¿Por qué la Virgen de Lourdes es patrona de los enfermos?

Hoy 11 de febrero se conmemora la aparición a una muchacha analfabeta, en un pueblito de Francia, de una presencia de lo que se conocería como LA VIRGEN DE LOURDES.

¿Por qué La Iglesia Católica invoca a Nuestra Señora de Lourdes como patrona de los enfermos?

El 25 de febrero de 1858, según testificó Bernadette, la Virgen le dijo que escarbara en el suelo. Poco después surgió una fuente de agua. El manantial que brotó produce cien mil litros de agua por día, de forma continua desde esa fecha hasta nuestros días.

Hoy, el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes es uno de los sitios principales de peregrinaje católico en el mundo. Con una población de aproximadamente 15 000 habitantes, Lourdes recibe actualmente la visita de unos 8 000 000 de peregrinos por año.

En total fueron diez y ocho apariciones de la Virgen María que Bernadette Soubirous afirmó haber presenciado en 1858, en la gruta de Massabielle a las afueras de la población de Lourdes, Francia, en las estribaciones de los Pirineos.

Ya en vida de Bernadette (1844-1879), multitud de católicos creyeron en las apariciones de la Virgen María pero sólo en 1862, unos diecisiete años antes de la muerte de Bernadette la Iglesia autorizó su veneración. Desde entonces, su santuario es uno de los más visitados del mundo: unos 8 millones de personas peregrinan allí cada año.

Desde un principio las curaciones a enfermos llamó la atención de la Iglesia. Todos los que las presenciaron clamaban que eran un “milagro”. Por ello se instaló dos comités de eminentes médicos y científicos cuya labor consiste en descartar cualquier posibilidad de curación explicable por la ciencia.

Ellos son: «Le Bureau des Constatations Médicales» y «Le Comité Médical International» de Lourdes.  De los casi 7000 expedientes de curación registrados desde las apariciones, sólo 67 casos han sido reconocidos por la Iglesia como milagros en un siglo y medio.

«La Iglesia siempre ha sido muy cuidadosa acerca de las curaciones», dijo el facultativo francés Patrick Theillier, director de la oficina médica. «Prefiere no reconocer un milagro verdadero a proclamar uno donde no existe«.​

En efecto, tal es el grado de rigor manifestado en este tema que la curación de Marie Bailly, aquejada de peritonitis tuberculosa en último estadio (el famoso «Dossier 54) de los Archivos de Lourdes, y testimoniada por el mismísimo -y por entonces escéptico- Dr. Alexis Carrel (Premio Nobel  de Fisiología o Medicina en 1912), no se encuentra incluida entre los casos considerados milagrosos simplemente por una constatación insuficiente del estado psíquico de la paciente previo a su curación.

El más reciente reconocimiento de un milagro por parte de la Iglesia Católica sobrevino en el año 2011. ​ Más del 70 % de los milagros se produjeron por contacto con el agua de Lourdes.

Para que una curación se considere milagrosa se deben cumplimentar una serie de requisitos, entre los que se cuentan:

  • Que la dolencia sea incurable, desde un punto de vista científico.
  • Que se haya puesto de manifiesto la total ineficacia de los medicamentos o protocolos empleados en su tratamiento.
  • Que la curación haya sobrevenido de forma súbita y no gradual.
  • Que la curación haya sido absoluta, con efectos duraderos, y no solamente una remisión.
  • Que la curación no sea el resultado de una interpretación derivada del estado psíquico de la persona.

Para los venezolanos que hemos sufrido un régimen despótico, que poco le interesa la vida humana, sería bueno recurrir, por la intersección de Nuestra Señora de Fátima, a la curación de nuestra nación.

Tanta maldad expresada de diversas formas desde el poder, necesita de una sanación inmediata. Estamos enfermos, tanto los que parecemos este infortunio, como los que lo perpetran.

Estamos enfermos de ODIO. Y tenemos que curarnos. Es una enfermedad espiritual, que sólo con curas espirituales podremos sanar. En tus manos está la solución.

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